lunes, 14 de diciembre de 2009

ANECDOTARIO MORALIZADOR.

1- EL REY INCRÉDULO Y SU SIERVO..
Cuenta una antigua leyenda que hubo en un lejano país un rey muy aficionado a la caza en los cotos de sus dominios .. Tenía siempre a su lado un siervo que le era muy fiel y que le daba siempre muy buenos consejos.
Aquel rey era un hombre práctico y sin ninguna creencia espiritual…Su siervo tenía una gran fe en Dios y siempre le recordaba al rey en los momentos aciagos y ante algún serio revés que son cosas que Dios nos envía con alguna buena finalidad y para nuestro bien.
Esto no era del agrado del rey porque no creía en la bondad de Dios y siempre le objetaba que Dios era injusto cuando permitía cosas que le molestaban.
En una de sus muchas correrías de caza, el rey fue atacado por una fiera salvaje y su fiel siervo a riesgo
de su propia vida logró salvar a su amo de la muerte sin poder impedir que la fiera le amputara un dedo de su mano al rey. Aquel estaba furioso ante aquel percance fatal y recriminó a su siervo diciéndole que Dios había sido injusto con él al permitir la amputación de su dedo. El siervo humildemente le dijo que aunque le pareciera extraño Dios lo permitió por su propio bien…
Se enfureció más el rey y mandó que su siervo fuera encerrado en el calabozo más fétido y oscuro del palacio.
Cuando su siervo llevaba en su celda de castigo varios meses, salió nuevamente el rey de cacería y esta vez cayó en manos de aborígenes que eran caníbales y tenían la costumbre de sacrificar a sus dioses a cualquiera persona importante que tomaran prisionero…Estaba todo listo para consumar el sacrificio cuando el sacerdote nativo se dio cuenta de que al rey le faltaba un dedo en una mano…Indignado comunicó a sus congéneres que aquel hombre no servía para el sacrificio porque tenía un grave defecto: le faltaba un dedo…De inmediato lo dejaron libre y volvió a su palacio…No más llegando mandó sacar a su fiel siervo de la celdadonde estaba prisionero y llevarlo a su presencia. Le abrazó efusivamente y le dijo: “Tú no sabes que los caníbales me pusieron en libertad porque yo no servía para el sacrificio …Pero me queda una gran duda:“¿Porqué Dios que es tan bueno conociendo tu devoción, permitió que yo te castigara tan injustamente? El siervo le contestó ..:“ Porque Dios sabía que yo le habría acompañado y que al caer prisionero me habrían sacrificado a mí por ser el más allegado a Su Majestad y yo no tengo ningún defecto visible… Dios siempre hace lo que más nos conviene, ya que lo sabe todo “ …

RECOPILADO POR
P. RENATO ALVAREZ LIZAMA
MISIONERO REDENTORISTA…
CAUQUENES .VIERNES 11-XII- 2009-











2. LA FE EUCARÍSTICA DEL REY SAN LUIS.

San Luis, rey de Francia fue toda su vida un fervoroso cristiano y de una familia de santo ejemplares…
En cierta oportunidad un sacerdote celebraba la Eucaristía en la capilla de palacio cuando en el momento de la Consagración se apareció Jesús en la Santa Hostía recién consagrada. Uno de los testigos del prodigio corrió en busca del piadoso rey para comunicarle el prodigio acaecido en ese momento en la capilla… El rey, al saber la noticia, no se inmutó en lo más mínimo y le respondió al momento al cortesano :
“ Yo creo firmemente en la presencia real de Jesús en la Eucaristía y no necesito un milagro para confirmar mi fe en el sacramento…y no acudió al Oratorio…

“ POTIUS MORI”…
El santo rey practicaba a menudo como deporte la cacería en algún coto de caza de sus dominios.
En una de tales cacerías los perros adiestrados perseguían a un armiño y ya lo tenían acorralado en las cercanías de un peligroso pantano.
EL ARMIÑO es un animal relativamente pequeño que se distingue por su piel níveamente blanca que quedaría feamente embarrado con la suciedad del pantano.
Ante la disyuntiva, al verse acorralado por los furiosos perros, permaneció acurrucado en la alternativa de embarrar su piel y ser sacrificado por la furia canina, prefirió morir antes que embarrarse…
Al ver esto el santo rey ordenó a sus lacayos proteger al armiño y darle la libertad en un lugar seguro…
Tanto afectó al rey la actitud del armiño que de inmediato puso como lema de su escudo real :
“ POTIUS MORI QUAM FOEDARI” lo que en buen castellano es “ANTES MORIR QUE MANCHARME”…
A su hijo le envió una hermosa carta proponiéndole llevar a la vida el cumplimiento de ese hermoso y heroico lema real…